132. Los contratos del Plan de Recuperación.

Resumen en 413 palabras, 3 minutos de lectura.

Los fondos que financian el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia y que tienen origen en los los conocidos como fondos Next Generation que se movilizaron a raíz del Plan de recuperación acordado por la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, y los dirigentes de los estado miembros de la Unión Europea ya se están aplicando en nuestro país.

El  Plan de Recuperación, está dotado con 140.000 millones de euros, el reto al que se enfrentan las distintas administraciones públicas es gestionarlos, tratar de absorberlos. 

Y sobre todo aplicarlos de una forma eficaz, conseguir que estas inversiones produzcan un efecto multiplicador en la economía de España y no solo sirvan para compensar los efectos económicos de la COVID.

El Plan de Recuperación es básicamente ayudas y subvenciones, no es contratación pública. Aunque existen muchos contratos públicos que se están financiando con estos fondos. 

Esa es la parte que nos interesa, los contratos públicos, ya que nada ayuda más a un negocio que facturar. Es mucho mejor vender, que recibir ayudas y subvenciones. 

Del 1 de enero al 31 de agosto de 2022 se han licitado 3500 contratos públicos financiados total o parcialmente con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. 

Contratos que han supuesto un gasto o inversión que hace un total de trece mil millones de euros. El equivalente a casi un 10% del total de los fondos con los que está dotado el plan.

El 30% de ese gasto o inversión se ha destinado a la compra de equipamiento médico, seguido de un 23% destinado a obras e instalaciones, y un 11% a servicios de consultoría técnica que auguran futuras inversiones. 

En cuanto a la gestión:

  • El 55% de los contratos los ha licitado la Administración General del Estado y sus entes dependientes. 
  • El 26% los han licitado los gobiernos autonómicos.
  • Y un 18% de los contratos han sido gestionados por las administraciones locales, aunque ese 18% de los contratos tan solo equivale a un 7% de la inversión realizada en este periodo. 

El impacto en el conjunto de la contratación pública es: 

  • Tan solo un 0,2% del total de los contratos licitados por el conjunto de las administraciones públicas se han financiado con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
  • Aunque este 0,2% es responsable del 4% del gasto o inversión, del total de la contratación pública en los primeros ocho meses de 2022. Hecho que podemos atribuir al importante peso del gasto en equipamiento médico.

Hasta aquí el resumen.

Es interesante conocer qué está pasando, cómo se están aplicando los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia: En qué medida este Plan de Recuperación está animando la contratación pública, qué se está contratando, y quién está promoviendo las licitaciones.

Un plan dotado con 140.000 millones de euros se tiene que notar.

El Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, los fondos Next Generation, no son contratación pública.

Te hablo de esto porque con esos fondos se están financiando contratos públicos. 

Simplificando (mucho), podríamos decir que estos fondos son un dinero extra con el que la administración cuenta y con el que también financia la contratación de obras, servicios y suministros. 

Antes de comentar los datos vamos a recordar de dónde salen estos fondos, vamos a poner el asunto en contexto y situación.

El origen del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.

Los fondos que financian el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia tienen origen en los conocidos como fondos Next Generation que se movilizaron a raíz del Plan de recuperación acordado por la Comisión Europea, el Parlamento Europeo, y los dirigentes de los estados miembros de la Unión Europea. 

Este plan de recuperación fue puesto en marcha y funciona desde 2020 y tiene como objetivo recomponer los daños económicos causados por la pandemia del coronavirus.  

El plan de recuperación está dotado de 1,8 billones de Euros, una cantidad de dinero enorme con la que un estado como el Español podría financiar sus gastos durante más de 3 años. 

Como es lógico, todo este dinero se reparte entre los países que integran la Unión Europea, y en ese reparto a España le “tocaron” 140.000 millones de euros. 

Tras esta asignación de fondos el reto es gestionarlos, tratar de absorberlos. Y especialmente aplicarlos de una forma eficaz, conseguir que estos dineros sirvan para lo que están previstos: paliar los efectos económicos de la COVID, y favorecer el desarrollo económico futuro.

Un reto enorme: Es difícil asumir la gestión de tanto dinero de la noche a la mañana, con los mismos medios y con la rapidez característica de “las cosas de palacio”.

Por eso, este particular reto incluso dio lugar a que a finales de 2020 se promulgara un Real Decreto, titulado: medidas urgentes para la modernización de la Administración Pública y para la ejecución del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. 

El normal desarrollo de la Contratación Pública y los fondos Next Generation

Personalmente, esperaba la llegada de estos fondos con más preocupación que esperanza. 

Me explico: Si en general a las administraciones públicas ya les cuesta gastar e invertir el dinero del que disponen todos los años, si ya cuesta que los presupuestos se ejecuten, imagina lo que supondría absorber la gestión de todos este “dinero nuevo”. 

En su día comparaba esta situación con que te toque el Euromillón.

Si te tocase un Euromillón tendrías que dejar tu trabajo actual. Y no porque ya no necesitases trabajar más, sino porque tendrías mucho trabajo para gestionar tanto dinero.

Y es que, a los negocios de un tamaño y actividades normales, los que no construimos aeropuertos, vendemos medicamentos, o limpiamos ciudades, nos basta y nos sobra con que las administraciones públicas gasten lo que está previsto. 

No necesitamos nada extraordinario ni excepcional, ya solo con eso hay más que suficiente.

Me preocupó que, por no perder todo este dinero que nos envían desde Bruselas, se retrasasen, posponiesen, o directamente se dejasen de licitar los contratos a los que optamos los negocios de un tamaño y actividades normales

Administraciones públicas implicadas en la gestión de los fondos

A priori el gobierno de España no tenía previsto repartir dinero directamente a las administraciones locales. Salvo que fuesen ciudades muy grandes.

De hecho, lo que había previsto el gobierno central es transferir a las administraciones locales tan solo un 4% de los fondos.

Eso el gobierno central (si no cambia de idea), porque los gobiernos autonómicos pueden decidir otra cosa con el dinero que reciban. 

La cuestión es que los ayuntamientos ya van justos de medios, de personal, como para encomendarles la gestión y el aprovechamiento de más fondos.

En el ámbito de la administración local llegar a ejecutar todo el presupuesto, llegar a gastar o invertir todos los recursos previstos, ya supone un reto considerable. 

La cuestión preocupa porque lo que más conviene a los negocios de ámbito local, provincial, o regional, es que los ayuntamientos gasten lo previsto y sean eficaces haciéndolo.

En cuanto a las administraciones autonómicas: el gobierno central tenía previsto a priori que se hagan cargo de gastar o invertir algo más del 50% de los fondos.

Puede ser el problema del “Euromillón”. Cualquier administración pública está dimensionada y cuenta con los recursos para gestionar un volumen de expedientes normal o habitual. 

Sumar, de repente y con una cuenta atrás en marcha, la gestión de tantos recursos económicos puede llevar a que se dejen de hacer o gestionar las cosas que estaba previsto hacer. 

Por último y en cuanto a la administración general del estado, que es en quién recae el grueso de la gestión de estos fondos, ya vemos por donde han tirado: por los PERTE  (no me detendré en ellos) y el reparto a los gobiernos autonómicos.

Aunque por otro lado, y desde la perspectiva de negocios de un tamaño y actividades normales, el peso de la Administración General del Estado en las actividades relacionadas con la contratación pública es más bien escaso. 

Financiación de contratos públicos con los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia

Ya he comentado antes que el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, no es contratación pública.

Aunque es cierto que hay contratos públicos que se están financiando con estos fondos.

Este Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia es muchas cosas, aunque lo más destacado son ayudas y subvenciones.

Ese no es mi negociado, que se dice en la administración. Lo mío es la contratación pública. Pero es que además, te diré una cosa, no me gustan las ayudas y subvenciones.

Lo que de verdad necesitan los negocios es Clientes y facturación, marcos legislativos estables y claros, impuestos sencillos y ajustados y una administración eficiente y eficaz.  No tiempo y dinero destinados a crear, entregar y controlar ayudas y subvenciones.

Como era previsible también hay muchos contratos públicos que se financian con estos fondos provenientes del plan Next Generation. Habiendo tanto dinero a gastar o invertir está claro que también se iba a notar en la contratación pública.

Y eso es lo que he analizado.

He cogido todos los contratos públicos que se han licitado desde el 1 de enero hasta el 31 de agosto de este año y he echado algunas cuentas para conocer el verdadero efecto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en la contratación pública.

Al fin y al cabo, lo que más ayuda a las empresas es facturar ¿no?

Pues vamos a ver qué se ha podido facturar en estos ocho meses.

Contratos públicos y Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en números.

Lo expresaré en números redondos para hacerlo más fácil, y también porqué el asunto tampoco merece mucha más precisión que esta. Por ejemplo:

En estos ocho primeros meses de 2022 he contabilizado 3473 contratos públicos financiados total o parcialmente con fondos el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia. Diremos 3.500 contratos.

Esos 3.500 contratos han supuesto un gasto o inversión (que de todo hay) que suma trece mil millones de euros. No está mal, es casi un 10% del total de los fondos a invertir-gastar.

Si nos fijamos en los grandes números podemos saber que:

  • Se han gastado cuatro mil millones de euros en equipamiento médico, creo que todos estaremos de acuerdo en que es un dinero muy bien empleado. Y atención porque esto ya es un 30% del gasto hecho este año.
  • Tres mil millones de euros se han ido a inversiones en obras e instalaciones, el equivalente al 23% del gasto hecho este año. Hay obras de todo tipo, edificación, obra civil, y también muchas instalaciones eléctricas o relacionadas con el uso, aprovechamiento y ahorro de energía.
  • También, me han llamado la atención los 1.400 millones de euros invertidos en servicios de ingeniería, arquitectura, programación informática, y aspectos relacionados con estas materias. 800 contratos muy interesantes porque anticipan futuras inversiones, contratos que han supuesto el 11% del gasto hecho hasta el 31 de agosto.

En cuanto a los responsables de la gestión de estos contratos podemos saber que:

  • El 55% de los contratos han sido gestionados directamente por la Administración General del Estado o por órganos vinculados o dependientes de ésta. En dinero, esto ha supuesto un 61% del dinero licitado. Es normal que los contratos de mayor envergadura recaigan sobre este nivel de la administración.
  • El 26% de los contratos han sido promovidos, gestionados, por los gobiernos autonómicos. En dinero, esto ha supuesto un 32% del dinero licitado. Y de nuevo obedece a la misma lógica, teniendo en cuenta además que el gasto en equipamiento médico es el que más parte de los recursos consume.
  • Y por último, el 18% de los contratos han sido gestionados por las administraciones locales, los ayuntamientos. Un 7% del dinero licitado.

Paremos un momento, porque los ayuntamientos están gestionando un 18% de los contratos para conseguir que se inviertan tan solo un 7% de los recursos.

Vamos a ver, si se trata de absorber todos los fondos, de invertirlos cuanto antes, y si además conocemos la problemática de “despistar” a las administraciones locales con estas cosas: ¿tiene sentido seguir cargando sobre los ayuntamientos la gestión de estos fondos?

Un análisis grosso modo del coste-beneficio dice que no.

Resulta evidente que, al igual que los PERTE son interesantes para invertir mucho dinero de golpe, quienes más eficaces resultan empleando los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia son la Administración General del Estado y sus entidades dependientes: 55% de los contratos – 61% de la inversión.

Y en términos relativos, quienes más eficaces son gestionando fondos y contratos son los Gobiernos Regionales, que además aplican los fondos en algo tan necesario y sensible como son los equipamientos sanitarios.

El impacto del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia en el conjunto de la contratación pública.

En términos absolutos sabemos que se han invertido 13.000 millones de euros repartidos en 3.500 contratos.

La cuestión es, ¿esto qué ha supuesto en el conjunto de la contratación pública?

Si queremos hacernos a la idea del peso e incidencia de los fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia tenemos que enfrentar sus números con el total de la contratación pública.

Y lo cierto es que las cuentas que salen son bastante elocuentes.

Del 1 de enero al 31 de agosto de 2022 los contratos públicos financiados con el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia:

Han supuesto un 0,2% del total de los contratos licitados por el conjunto de las administraciones públicas.

Sí, tan poca cosa.

Y en cuanto a dinero, la proporción es llamativa ya que ese 0,2% de los contratos han supuesto el 4% del gasto. Dicho de otra forma, los contratos financiados con fondos del  Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia tienen un valor estimado mayor.

De hecho, el valor estimado promedio de un contrato financiado con los fondos del  Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia es de tres millones ochocientos mil euros. 

Aunque si entramos a por más detalles tendríamos que ir mucho más a fondo, calculando medianas y modas en lugar de promedios, ya que en un solo contrato financiado por el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia se han invertido más de dos mil millones de euros en equipamiento médico.

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