133. Las obras que contrata la administración.

Transcripción:

Resumen en 491 palabras, 3 minutos de lectura.

La construcción supone en torno a un 14% del total de la contratación pública. Es la actividad de más gasto o inversión.

Hablamos de obras de edificación y obras civiles. Contratos de obra nueva, y también para el mantenimiento, reparación, o reforma de obras existentes. 

Entre el 1 de enero y el 31 de agosto de 2022 se licitaron un total de 23.400 contratos de entre 5 y 500 mil euros sin IVA para atender estas necesidades. 

Contratos que hacen un total de 3.700 millones de euros, con un importe medio por contrato de 158 mil euros.

El 51% de las obras son contratadas por ayuntamientos y diputaciones, por la administración local. 

La mayoría de los contratos de entre 5 y 500 mil euros están promovidos y licitados muy cerca de donde deben ser ejecutados. Justamente donde las empresas de ámbito local y provincial son especialmente competitivas, y bien recibidas por las administraciones públicas.

Por otro lado, en los ocho primeros meses de 2022 se han adjudicado 15.847 contratos a empresas con “nombre y apellidos”. Contratos que, a día de hoy, ya se han ejecutado o se están ejecutando.

La media de ofertas que recibe la administración por cada contrato que licita es de tan solo 4 ofertas.

Aunque lo normal, lo habitual, es que la administración solo reciba una oferta para cada contrato. Es la cifra que arroja el cálculo de la moda estadística. 

En cuanto a los precios: La media de baja, el porcentaje de descuento sobre el presupuesto base de licitación, que recibe la administración por cada contrato que licita fue del 12%. Y la mediana del 0%.

En cuanto a los precios: La forma de conocer si los precios de la administración son buenos o malos es contando el número de licitaciones desiertas. Licitaciones que no han recibido ofertas.

En este caso, para contratos de 5 a 500 mil euros, y para este periodo de enero a agosto de 2022 los contratos declarados desiertos han sido un total de 1.623.

Lo que equivale a un 9% de los contratos licitados. Una proporción muy elevada, que se sale de lo común,  ya que lo normal es que ese porcentaje se sitúe entre el 2 y el 4%.

Una circunstancia que se explica debido a que los proyectos de obras que sirven de base a las licitaciones han sido redactados en los años 2019, 2020 o 2021.

Y en cuanto a los contratistas, a las empresas, en los 8 primeros meses de 2022:

  • Un total de 5.173 empresas ejecutarán esos 15.800 contratos.
  • Lo que equivale a 3 contratos por empresa, en 8 meses.
  • Lo que equivale a 406.000 € de facturación por empresa, sin IVA, en 8 meses.
  • Lo que equivale a que el 2% de todas las empresas de construcción que hay en España están ejecutando el 100% de las obras de 5 a 500 mil euros que contrata la administración.

Hasta aquí el resumen.

La construcción supone en torno a un 14% del total de la contratación pública. Ya solo este número da una idea de la importancia de la actividad: no hay otra actividad que por sí sola acapare tantos recursos.

Y es que, no hay obra que cueste poco dinero. En términos relativos, claro.

Si eres del gremio un contrato de 20, 30 o 40.000€ es una “obrilla”, un “contratillo”, no llega a ser un encargo de entidad.

Y si no eres del gremio, prueba a reformar la cocina de tu casa, ya verás que pronto sube todo sin hacer gran cosa.

La actividad administrativa y gran parte de los servicios que recibimos los ciudadanos se desarrollan en edificios y lugares públicos que hay que construir y mantener. 

Y aunque la construcción de un edificio comporta un gasto o inversión importante, su uso y mantenimiento a lo largo de su vida útil lo superan con creces.

El consumo de suministros, agua y energía principalmente, las tareas de limpieza, y el mantenimiento y renovación de los elementos constructivos durante el ciclo de vida de un edificio suponen un coste económico que superan al de su construcción. 

Esto en cuanto a edificación, porque hay dos grandes grupos de obras: Las de edificación, y las conocidas como obras civiles u horizontales.

Las obras civiles u horizontales son las calles, carreteras, las redes de abastecimiento de agua y de saneamiento, y cualquier obra que no siendo una edificación sirva para crear o mantener una infraestructura pública.

Infraestructuras muchas veces ocultas, y otras veces tan evidentes que se pasan por alto, y que en cualquier caso son indispensables para el desarrollo de la actividad económica y la vida misma.

Por eso uno de los gastos más importantes y también visibles de los presupuestos públicos es el relacionado con la construcción en sus dos ramas: la edificación y la obra civil.

Tanto es así que existe un tipo de contrato, el contrato de obras, con sus peculiaridades y distinción respecto de los contratos de suministros y servicios.

Los contratos de obras son empleados tanto para contratar trabajos de construcción como trabajos relacionados con las instalaciones: eléctricas, de climatización, de protección contra incendios, etc.

Los contratos de obras comparten muchos elementos, tienen reglas comunes con los contratos de suministros y servicios, aunque en algunos aspectos tienen una regulación específica que atiende a las peculiaridades y complejidad de esta actividad.

En el estudio de mercado que he hecho y te voy a contar a continuación nos vamos a ceñir a las obras de construcción. Obras que aunque en la mayoría de los casos contienen instalaciones, son ejecutadas por empresas de construcción.

Demanda de obras por parte de administración en 2022.

Durante los meses de enero a agosto del año 2022 se licitaron un total de 30.423 contratos relacionados con el sector de la construcción, en estos treinta mil y pico  contratos no se incluyen los relativos a instalaciones eléctricas, de climatización, de protección contra incendios u otras instalaciones similares o asimilables. 

Todos los contratos tienen por objeto la nueva construcción, o el mantenimiento, reparación y reforma de obras ya ejecutadas. 

Todo tipo de obras, obras que ejecutan en su mayoría empresas de tamaño y porte normales.

Treinta mil contratos, son muchos contratos, para aterrizar un poco ese número y poder hacernos a la idea de la cantidad vamos a dividirlo para las 52 provincias. 

La división nos da un total de 585 contratos relacionados con la construcción en cada provincia. 

Hablar de contratos nos lleva a hablar de lotes. La administración está obligada a dividir los contratos en lotes. Y cuando no se hace, está obligada a justificarlo. 

Cuando un contrato sí se divide en lotes, cada lote da lugar a un contrato distinto, y debido a esto cada lote puede tener un adjudicatario distinto.

En el caso de los contratos relacionados con la actividad de construcción es francamente muy difícil que se puedan dividir en lotes, por no decir que imposible.

Por eso, podríamos decir que los contratos relacionados con la construcción son, de entrada, indivisibles en lotes. 

Y esto lo es por distintas razones, algunas de ellas:

  • Operativas y de organización: La figura del contratista principal no es casual o gratuita, es quien crea y mantiene las condiciones para que la obra se ejecute, es quien asume la organización de los trabajos, es quien hace suyos los trabajos de los subcontratistas. Y esto último sirve para que haya continuidad y armonía entre lo que unos ejecutan y otros reciben para seguir ejecutando hasta la completa finalización de los trabajos.
    O dicho de otra manera, cuando hay un contratista principal todo “encaja”, aunque haya distintos especialistas-subcontratistas.
    Una obra, por más que esté ejecutada por muchos, es un todo, y uno ha de ser quién se ocupe de encabezar su construcción.
  • Responsabilidades: Durante la ejecución de la obra, y durante el periodo de garantía.
    Para la administración, y para el promotor de cualquier obra, resulta más práctico y seguro tener un único interlocutor al que pedir cuentas y exigir responsabilidades. 

Si la obra se fracciona, se dividiese en lotes como si fuesen partes independientes, el mero hecho de deslindar responsabilidades sería una locura. Inviable.

  • Seguridad y salud: aquí intervienen cuestiones prácticas, y también normativas.
    Muchas partes de una obra se desarrollan y ejecutan en paralelo, y no por ahorrar tiempo, sino porque es necesariamente así. ¿Quién hace el plan de seguridad y salud? ¿Quién coordina los gremios? ¿Quién…?
  • La legislación y regulaciones: Ley orgánica de la Edificación, la ya citada Seguridad y Salud laboral, lo que cada ayuntamiento tiene que decir, etc. 

Total, que por lo general los contratos de obras no son susceptibles de ser divididos en lotes. No es posible, ni conveniente, ni lógico, ni económicamente viable para los contratistas y la administración.

Y da igual que las obras sean grandes: Si la obra es grande se puede dividir en fases o unidades independientes para que sean ejecutadas una tras otra o en lugares distintos, aunque no en lotes que se vayan a ejecutar simultáneamente o solapándose.

Así que, de lotes, nada.

Ya hemos cuantificado la demanda, el número de contratos y que no hay lotes. 

Ahora hablemos de euros. De dinero.

Del 1 de enero al 31 de agosto de 2022 la administración licitó contratos de construcción por un importe total (en números redondos) de treinta y cinco mil cuatrocientos millones de euros, sin incluir el IVA.

Si esta cifra de treinta y cinco mil cuatrocientos millones de euros sin IVA, la dividimos entre el total de contratos, que en números redondos eran treinta mil cuatrocientos, nos sale un importe medio por contrato de un millón ciento sesenta y tres mil euros.

Y aquí vamos a parar.

Al procesar todos los datos y analizarlos para contártelos, en primer lugar tuve la duda en si dividir los contratos según la necesidad que atienden: obras de edificación u obras civiles.

Aunque, para que te hagas a la idea: el tramo de la autovía Mudéjar que va de Sabiñánigo Este a Sabiñánigo Oeste en la provincia de Huesca cuesta 75 millones de euros, que se condensan en un único contrato, y además es una obra civil.

Y de este estilo y mayores, y también menores, hay un total de 7.000 contratos que se llevan 31.700 millones de euros: a cuatro millones y medio de euros por contrato.

Por eso, al final, no tiré por aquí. Ese tipo de obras y contratos no nos interesan a la gran mayoría de los mortales. A la mayoría de la gente y los negocios normales. 

Hablando de construcción, los contratos que están al alcance de la mayoría de las empresas son los de menos de 500 mil euros, sin incluir el IVA. 

Y es ahí donde hice el corte, en los contratos de más de 5 mil y menos de 500 mil euros, siempre sin IVA.

Las obras, ya sean civiles o de edificación, de los contratos que rondan esas cuantías son en su gran mayoría asumidas por empresas de construcción generalistas, de ámbito local o provincial, empresas que tienen capacidad y experiencia ejecutando todo tipo de obras.

Durante los meses de enero a agosto del año 2022 se licitaron un total de 23.400 contratos de entre 5 y 500 mil euros sin IVA, para hacer obras civiles o de edificación. 

Estos contratos de entre 5 y 500 mil euros equivalen al 77% del total de los contratos licitados en ese periodo. Por tanto la mayoría de los contratos públicos de construcción son de menos de 500 mil euros.

Del 1 de enero al 31 de agosto de 2022 la administración licitó contratos de construcción por un importe total (en números redondos) de 3.700 millones de euros.

Si dividimos los 23.400 contratos entre los 3.700 millones de euros nos sale que el importe medio de cada contrato está en 158 mil euros. 

Un contrato de 158 mil euros es perfectamente asumible por cualquier empresa de construcción que tenga una mínima organización administrativa. 

Y digo mínima organización administrativa porque la facturación por empleado de una empresa de construcción ronda los 100 mil euros por trabajador y año. 

Por tanto, cuando hablamos de construcción el tamaño de la empresa para la que resulta asequible un contrato público viene dado por sus medios u organización interna, y no por su facturación o número de trabajadores en plantilla

Para que un contrato público resulte asequible para una empresa de construcción es necesario tener una mínima organización administrativa. 

Dicho de otro modo: Esto no te lo lleva el gestor. 

Por último, y para acabar de conocer el lado de la demanda, hablemos de quienes contratan estas obras de 5 a 500 mil euros. 

Y es que aunque todas las administraciones públicas contratan obras, son las administraciones locales, los ayuntamientos y las diputaciones provinciales, las que encabezan el ranking de la contratación de obras: un 51% de las obras son contratadas por ayuntamientos y diputaciones.

Les siguen en número de contratos licitados otras entidades del sector público, como empresas y organismos dependientes de ayuntamientos, universidades, mutuas de accidentes, y empresas públicas como Correos, Tragsa, Paradores, etc., que en su conjunto promueven el 39% de los contratos de construcción de entre 5 y 500 mil euros.

Y ya para acabar, los contratos de entre 5 y 500 mil euros licitados por los gobiernos autonómicos y la Administración General del Estado tan solo suponen el 9% del total de los contratos licitados.

Es evidente que tanto los gobiernos regionales como la Administración General del Estado están para promover las obras más grandes y costosas. 

Los ayuntamientos y las entidades cercanas, son las que demandan obras de importes que resultan manejables y asequibles para la mayoría de las empresas.

La lectura que podemos hacer de todo esto es que los contratos están promovidos y licitados muy cerca de donde deben ser ejecutados. Y es justamente ahí donde las empresas de ámbito local y provincial son especialmente competitivas, además de bien recibidas por las administraciones que las contratan, que prefieren empresas cercanas.

Por otro lado, estos contratos de entre 5 y 500 mil euros que en su mayoría son promovidos por los ayuntamientos y las diputaciones, no interesan a las empresas grandes. 

Las empresas grandes están a otro tipo de contratos, del millón de euros en adelante.

Si te fijas, a grandes rasgos, estos números nos dicen:

  • Que un 20% de los contratos consumen más del 80% de los recursos. Son los 7.000 contratos que interesan a las empresas grandes y licitan los gobiernos autonómicos y la Administración General del Estado.
  • Y que un 80% de los contratos consumen un 20% de los recursos. Que son los que resultan interesantes y asumibles a las empresas normales.

Ahora que tenemos información sobre la demanda, vamos a conocer datos sobre la oferta.

Oferta de construcción para la administración de enero a agosto de 2022 en España

Para analizar la oferta partimos de los datos de contratos de edificación y obra civil adjudicados desde el 1 de enero al 31 de agosto de 2022. 

En este periodo se han adjudicado un total de 17.470 contratos de entre 5 y 500 mil euros de presupuesto base de licitación sin IVA, de los cuales 1.623 han quedado desiertos, por tanto los datos que te ofrezco han sido calculados tomando en cuenta los 15.847 contratos adjudicados a empresas con “nombre y apellidos”.

Son contratos que, a día de hoy, ya se han ejecutado o se están ejecutando en estos momentos. 

En teoría, una demanda tan potente, repartida, y abundante debería dar lugar a un volumen de oferta importante. 

A que un gran número de empresas se interesen por ejecutar estas obras para la administración, lo que equivaldría a tener una competencia elevada. 

Al fin y al cabo, la administración paga puntualmente y en general es un buen cliente. No se trata de vivir a base de obras públicas, aunque no está nada mal, además de ser perfectamente factible, hacer al menos una o dos obras para la administración cada año.

Pues los datos nos muestran una realidad interesante, y es que la media de ofertas que recibe la administración por cada contrato que licita es de tan solo 4 ofertas.

Es la media, recuerda. Así que esto no quiere decir que siempre haya compitiendo 4 empresas, porque en 15.800 contratos de entre 5 y 500 mil euros, se dan todo tipo de situaciones, desde licitaciones que reciben 30, 40 y hasta 70 ofertas, a contratos que tan solo reciben una oferta.

La media no acaba de darnos una idea precisa de si este mercado está muy competido. 

Por eso, para hacer una aproximación más precisa vamos a utilizar otro cálculo: la moda estadística.

La moda estadística de un conjunto de datos, es el número o dato que se repite más veces dentro del conjunto de datos.

En nuestro caso, queremos saber qué es lo normal, lo habitual, cual es el número de ofertas o competidores que se han encontrado las empresas de construcción en estos 8 primeros meses de 2022.

Y la moda estadística, el número de ofertas que se repite más veces es: uno. 

Una oferta para cada contrato licitado.

En términos absolutos: De los 15.800 contratos de entre 5 y 500 mil euros licitados entre enero y agosto de 2022, en 4.000 contratos solo hubo una oferta. 

En el 17% de los contratos, solo hubo una oferta.

Quizá se pueda achacar este bajo nivel de competencia a la inflación, a que los precios de licitación no eran buenos. 

No lo podemos saber, habría que analizar los 4 mil contratos uno a uno para saberlo. 

Lo que sí te puedo decir es que este porcentaje de contratos con una sola oferta también se da en otro tipo de contratos y sectores, como por ejemplo los servicios de limpieza, o los suministros de ferretería.

Por tanto y teniendo en cuenta el considerable y más que suficiente tamaño de la muestra, así como que el análisis se hace desde la perspectiva de la ley de los grandes números, te puedes hacer a la idea de lo competido, o accesible, que está el mercado de contratación de obras de entre 5 y 500 mil euros.

La media de baja, el porcentaje de descuento sobre el presupuesto base de licitación, que recibe la administración por cada contrato que licita fue del 12%: La media es el valor promedio del conjunto de bajas ofertadas y se calcula sumando las bajas y dividiéndolas para el número total de contratos. 

Y atención porque la mediana es del 0%: recuerda que la mediana es la media aritmética de los valores centrales de la muestra. Es decir, que no se tienen en cuenta los extremos. 

Osea que la gente no anda tirando los precios para adjudicarse las obras. O eso, o es que los precios ya son suficientemente bajos.

Aunque para esto último, la mejor forma de saber si los contratos tienen buenos precios es contando el número de contratos que quedan desiertos. 

Los contratos para los que la administración no ha recibido ofertas, o las ofertas recibidas no se ajustan a lo establecido en los pliegos.

En estos tiempos que corren es obligado hacerlo, además uno de los prejuicios que suele haber para contratar con la administración es que los precios son muy bajos. 

Si una obra se queda sin contratar, si la licitación se declara desierta, podemos achacarlo a que no tenía buenos precios, ya que, a nada que la cosa sea factible la obra no se va a quedar sin hacer. Ya que, siempre hay quién sabe darle la vuelta a la situación.

Con esta premisa he comprobado el número de licitaciones que no han recibido ninguna oferta. Licitaciones con cero ofertas recibidas.

Y el resultado ha sido: 1.623.

Y eso equivale a que de todos los contratos que se adjudicaron en los primeros 8 meses de 2022 un 9% de ellos se quedaron desiertos. Sin recibir ofertas.

Es una proporción muy elevada, ya que lo normal es que ese porcentaje esté entre el 2 y el 4%.

Aunque por otro lado, y en este caso y estos tiempos, se explica fácilmente: Proyectos de obras redactados en los años 2019, 2020 o 2021 con precios de esos años, que son licitados en 2022. 

Proyectos que no contemplan las subidas de precios de petróleo, energía y materias primas que venimos experimentando desde el verano de 2021.

El mercado “conversa”, la oferta tiene formas de enviarle mensajes a la demanda. 

Por eso, lo que desde la administración se está haciendo con esos proyectos que sirven de base a esas licitaciones y contratos que quedan desiertos es devolverlos al proyectista para que recalcule el presupuesto y puedan volver a ser licitados ajustados al contexto de precios actual. 

Por último, y para acabar de hacernos a la idea del estado de la oferta, de las empresas que están adjudicándose los contratos de construcción de la administración, vamos a conocer el número de empresas que resultan adjudicatarias de esos contratos.

Tenemos que en los primeros 8 meses de 2022 se adjudicaron 15.800 contratos de construcción de entre 5 y 500 mil euros sin IVA, contratos de obra civil y edificación.

Esos contratos serán ejecutados por 5.173 empresas

Así es, los 15.800 contratos de 5 a 500 mil euros adjudicados de enero a agosto de 2022 los van a ejecutar 5.173 empresas.

Vamos a enfrentar estos números con otros para hacernos a la idea de lo que esto supone:

  • 15.800 contratos divididos entre 5.173 empresas, nos da 3 contratos por empresa, en 8 meses. 
  • 2.100 millones de euros adjudicados, precio de los contratos a cobrar, sin IVA, divididos entre 5.173 empresas, nos da 406.000 € de facturación por empresa, sin IVA, en 8 meses. 
  • 5.173 empresas en 52 provincias, nos da 99 empresas de construcción por provincia, frente a los 304 contratos por provincia.
  • 5.173 empresas adjudicatarias es el equivalente al 2% de todas las empresas de construcción que hay en España, que son unas 330.000.
      

Estos datos, que un análisis más profundo hace todavía más interesantes, permiten reconocer una oportunidad de negocio muy interesante para cualquier empresa de construcción que cuente con una infraestructura mínima.

Si atendemos a lo que muestran los datos, contratar una o dos obras cada año con una administración pública es algo factible. 

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