(Se lee en 3,8 minutos, quizá te ofenda y lo dejes a la mitad.)
“Tiempos duros crean hombres fuertes, hombres fuertes crean tiempos fáciles, tiempos fáciles crean hombres débiles, y hombres débiles crean tiempos difíciles.”
Lo dijo G. Michael Hopf.
Y no puedo estar más de acuerdo.
Porque lo veo, lo escucho y lo leo:
Gente que, en lugar de mejorar, se queja.
Gente que, en lugar de adaptarse, lloriquea.
Gente que, en lugar de estudiar el pliego, pide que se lo resuman.
Pero vamos a decirlo sin rodeos:
Estos son los mejores tiempos que ha vivido la contratación pública en España.
Te lo aseguro.
¿Que por qué lo sé? Porque lo que sigue pasaba hace menos de 10 años. Y lo recuerdo todo.
¿Sigo? Podría. Porque he vivido mucho más. Y no hace tanto.
Hoy tienes buscadores, alertas, notificaciones.
Tienes plataformas. Mejores o peores, pero hay algo.
Accedes a toda la información desde tu móvil.
Presentas desde tu mesa, firmas con certificado y haces seguimiento sin moverte.
Y sí, aún quedan cosas por mejorar.
Faltaría más.
Pero te lo repito:
Nunca hemos estado mejor. Nunca.
Que si la corrupción.
Que si la plataforma.
Que si la discrecionalidad técnica.
Que si hay que ponérselo fácil a las empresas.
Que si no se enteran, que si no te lo ponen fácil, que si, que si, que si…
¿De verdad?
¿Tú crees que un profesional que arriesga, que pelea, que le da vueltas a todo
se va a derrumbar por leer un pliego?
¿O dejará de licitar porque la plataforma es engorrosa?
¿O porque el criterio le parece injusto?
Entonces permíteme decirlo claro:
Estás pensando en gentecilla.
En gente floja.
Y si tú también lo piensas...
Puede que tú también estés en ese grupo.
Pero cierto.
Luis Monge dice: Es imposible no triunfar en esta vida
Lo firmo con las dos manos.
Solo hay que hacer una cosa:
Seguir trabajando. Actuar.
Lucha cada pliego.
Afila tu propuesta.
Entiende las lógicas de la administración.
Recurre. Denuncia. Escribe.
Pero no en redes sociales.
Hazlo por registro.
Que sepan que estás. Y que te vas a hacer respetar.
Y si estás del otro lado:
Cumple.
Haz tu trabajo.
No firmes si no estás de acuerdo.
Y si no puedes, o no quieres, o estás quemado:
Pide una excedencia.
Y pásate a nuestro lado.
Aquí también se madruga.
Aquí también hay presión.
Pero aquí no nos quejamos: competimos.
Sé que esto no es “El fin de la historia”, al estilo Fukuyama.
Queda mucho por mejorar.
Sí, también queda por depurar.
Pero si piensas que el problema de la contratación pública es la tecnología o el procedimiento...
...lo mismo el problema no está en el sistema.
Está en cómo lo estás mirando.
Y recuerda:
Si todo te parece difícil, quizá no es que sea difícil.
Quizá tú estés blandito.
Respecto a todo esto de la contratación pública,
los hombres débiles tendréis suerte:
no vienen tiempos difíciles.
Al contrario.
Cada vez son mejores.
Así que:
Menos queja. Más oficio.
Porque esto, como la vida, no es para flojos.
Es para los que se levantan, aprietan los dientes… y vuelven a entrar en la arena.

"*" señala los campos obligatorios