No has venido a tener la razón. Has venido a facturar

He tenido muchos problemas. Demasiados.

Y no me quejo. Me han servido. Me han entrenado. Me han salido caros.

Por eso, hoy prefiero evitarlos antes que resolverlos. Sale más a cuenta.

No es que huya de los problemas. Es que sé lo que cuestan. Sé que hay otra forma de abordarlos.

Y como no soy abogado, detalle “menor”, tampoco me dedico a discutir ni a buscar justicia. Trabajo desde el posibilismo. Desde el “esto se puede hacer”.

Esta forma de mirar también la aplico a la contratación pública.

Funciona. Y ahorra disgustos.

Alejandro, su espada, y el famoso nudo

La historia es conocida. Pero no por eso deja de ser útil.

Un tal Gordias, rey de Frigia, hizo un nudo imposible. Se decía que quien lograra deshacerlo, conquistaría Asia.

Llega Alejandro Magno. Le cuentan la historia. Y en vez de perder la mañana enredando, lo corta con su espada.

“Es lo mismo cortarlo que desatarlo”, dijo.

La enseñanza es clara: no se trata de pelear con los problemas, sino de rodearlos con inteligencia.
De buscar caminos alternativos que lleven al mismo sitio.

Aplicado a lo nuestro:
No hace falta deshacer el nudo. Basta con dejar de enredarse en él.

Pirro, las victorias, y la factura

Pirro, general griego y primo de Alejandro, ganó varias batallas contra Roma.

Pero cada victoria le costaba tanto que parecía una derrota. Tantas vidas, tanto desgaste.

Un día dijo: “Otra victoria como esta… y estamos perdidos”.

Así nació el concepto de “victoria pírrica”: ganar, sí. Pero a un precio que no compensa.

Y en la vida, como en la contratación pública, conviene ponderar la rentabilidad de cada “victoria”.

Porque la administración no necesita ganarte

Le basta con que tú pierdas.

Y no es un juego de palabras. Es la esencia del juego.

Tienen recursos, tiempo, y disparan con pólvora del Rey. Tú no.

Por eso, mejor evitar que te disparen. Y aún mejor, no dar motivos para que lo hagan.

¿Y esto cómo se aplica?

1. Saca tu ego de la ecuación.
No es personal. Es trabajo. Y facturar está por encima de quedar por encima.

2. Empatía estratégica.
Ponte en el lugar del funcionario. Entiende su marco legal, sus límites, y qué se juega en cada decisión.

3. Soluciones posibles, no ideales.
Proponer alternativas que encajen en su lógica. En su estructura. En su aversión al problema.

No busques el enfrentamiento. Evita que piensen:
        “Si no les gusta, que recurran…”

Porque ya sabes: ellos no necesitan ganarte. 

Les basta con que tú pierdas.

3 preguntas para empezar a aplicarlo hoy

  • ¿Estás defendiendo una posición o buscando una solución?
  • ¿Puedes proponer algo más fácil de aceptar, aunque no sea perfecto?
  • ¿Estás facturando… o batallando?

Epílogo

No estás en esto para tener la razón.

Has venido a facturar.

Y si quieres trabajar así, desde el posibilismo, con rigor y sin lirismo, hablamos.

Curso gratis Primeros pasos para vender a la administración

Apúntate al curso gratuito por email y descubre el camino más corto para conseguir tus primeros contratos públicos en España.

"*" señala los campos obligatorios

Este campo es un campo de validación y debe quedar sin cambios.
0
    0
    Carrito
    Tu carrito está vacío
    Luis Gracia
    Resumen de privacidad

    Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.